San Migueleando
Tenía como dos años que no iba a San Miguel de Allende, y esa última vez, fui solo 1 día y medio a una boda, así que no tuve chance de casi nada. San Miguel me recuerda a mi adolescencia, tengo una de mis mejores amigas del Colegio que es de ahí, entonces su mamá se quedó a vivir allá mientras ella se vino a estudiar a Guadalajara; Nos invitaba a toooodas las ‘pamplonadas’ éramos como 10 niñas que iban de mega fiesta, si mis ‘primeras’ fiestas fueron en San Miguel, mis primeros ligues, que el chilango, el de Monterrey, el de Querétaro, obvio cualquiera que me gustaba y se me acercaba ya creía que era el amor de mi vida. (Obviamente). Tenía como 18 años y sus alrededores.
Eso si, no me arrepiento de nada.
Ahora fui a un bautizo, de la hija de una amiga que es de allá. Llegué el sábado, y estuve turisteando, fui a un lugar increíble que se llama Fábrica La Aurora, si van pronto, deben pasar por ahí. Es una fábrica (ex.-fábrica) de hilos que la convirtieron en una especie de galería, arte y decoración. Lo único no tan padre de San Miguel, es que como hay demasiados turistas, para nosotros los locales nos resulta algo caro comprar ahí. Pero de todas formas vale la pena.
Después me di una vuelta a un hotel que se llama ROSE WOOD, ufff! No conocía ese maravilloso lugar, desde que entré al hotel con arcos anaranjados coloniales, una fuente en el centro y lleno de plantas y árboles sabía que estaría espectacular. Subí al cuarto piso en el elevador, de la terraza Luna (creo), me fui caminando hasta donde vi que había gente y una barra donde servían bebidas… Eran justo las 7 de la tarde, justo antes que comenzara el atardecer. En cuanto vi esa hermosa vista, suspiré se los juro. Me fascinan las vistas, las alturas y los roof tops, sobre todo en los atardeceres. No iba vestida nada ‘fancy’ pero no importa, San Miguel, es como un Nueva York hecho pueblo mágico, já. En el mismo bar te encuentras a chavos de tu edad, a señores, a extranjeros o locales tomando lo mismo y contemplando lo mismo.
Me senté en la barra sola y pedí una copa de vino blanco, Chardonnay. Todo esto exactamente me recordó a Nueva York, hacía mucho ésta dinámica de estar sola (no es tan opcional pero me gusta) observar, tomar una copa de vino, disfrutar la vista, el paisaje… y algunas veces la nostalgia de algún amor que tuviste, y pensar ¡Aichhhh me gustaría estar con el amor de mi vida aquí! Si, sí lo pensé.
Después del atardecer me fui a otro lugar que está justo en el centro, una terraza ‘La Azotea’ que está en el restaurante ‘Pueblo Viejo’; la verdad es que era temprano, y no me quería ir a dormir todavía. Estuve otro rato ahí, había mucha gente, de todos estilos, señores, jóvenes, extranjeros y locales. Me encanta ese ‘mood’ de llegar y no conocer a nadie, y nadie te conoce. Lo padre de ir sola, es que, uno: traes tu celular para cualquier emergencia que te sientas incómoda, looser o demasiado sola. Dos: Eres mucho más abierta para platicar con alguien. Muchas veces vamos siempre a todos lados con amigas, y estamos tan metidas en la plática, en el baile o en lo que sea, que si alguien de lejitos te ve, como que hasta le da miedito llegar, aunque no lo crean las mujeres intimidamos mucho a un hombre, sobre todo si somos muchas juntas.
Ese día me di cuenta que la mente es súper poderosa, y por eso escribí un post en instagram que hablaba de cambiar el chip mental y comienza con ‘Las cosas de la vida’. (Léanlo, y quizá les haga sentido).
Al día siguiente fue el evento, estuvo lindísimo, yo traía un vestido de Julia y Renata que renté especialmente para ese día en Conspiración Moda.
El lunes me regresé en la tarde, así que estuve turisteando con mi amiga, o mejor dicho estuve comiendo todo el día… Fuimos a desayunar justo enfrente de la Iglesia del Centro, a un lugar que se llama el Rincón de Don Tomás, unos huevos deliciosos, después en otro lugarcito hermoso me tomé un café latte sin azúcar frío… Después caminamos hacia Bellas Artes, vimos una exposición de fotografía antigua INCREIBLE, tengo una obsesión por las fotos vintage, algún día haré algo con eso.
Salimos y enfrente hay una plaza que se llama Plaza Golindrinas, está la tienda (farmacia) que se llama LA VICTORIANA, que recetan flores de bach, tés y todo lo orgánico que soy cada día más fan. Ahí dentro, en otro local están unas donas deliciosas… pues me comí una de chocolate. De las cosas más padres de éste viaje, fue que me enteré que San Miguel de Allende fue nombrada como ‘La mejor ciudad del mundo’ en el 2013 premio otorgado por Condé Nast Traveler, imagínense lo que es tener ese privilegio como mexicano.
Me regresé a Guadalajara feliz y llena de energía, lista para mi siguiente aventura de la vida.
Gracias por leerme mis Cerezas.
Ch.
0

4 Comments

  1. Paulina

    28 agosto, 2014 at 5:14

    Me encantan las fotos! El Rincon de don Tomas es lo mejor! http://www.thepaarblog.com/

  2. Nallely

    28 agosto, 2014 at 15:01

    Hola cherry…
    Estoy planeado hacer un viaje a San Miguel de Allende, la verdad no conosco y me encantaria, que hoteles recomiendas??

  3. Maru

    11 septiembre, 2014 at 16:42

    San Miguel es uno de mis lugares favoritos!

  4. monse Diaz

    30 diciembre, 2014 at 20:56

    Nunca he viajado a San Miguel, pero desde hace años que tengo ganas. Ahora con mi familia estamos en Michoacan (siempre venimos aquí porque de aquí somos y vive la familia de mi papá) pero nunca salimos a turistear, siempre estamos en casa de mis tíos y así bien chafa. Le dije a mis papas que ahora quería viajar y eso estamos haciendo visitando los lugares bonitos de aquí y ya que regresemos a GDJ pasaremos por San Miguel 😀 estoy tan emocionada. Ya había leído este post pero la emoción me hizo volver a leerlo para ver que lugares puedo visitar. Linda noche Vieja

Leave a Reply