Estaba súper emocionada desde hace como un mes que supe que iría  este viaje a Puerto Escondido, y mi novio me iba a acompañar entonces fueron el doble de ganas y emoción, porque es bien padre poder compartir lo que amas hacer con alguien que amas, y que podamos coincidir en actividades, eso ha sido una gran bendición para mí. Bueno, esa historia luego se las cuento…

El vuelo salía tempranísimo, no saben lo que odio los vuelos tan temprano, pero es la única forma de aprovechar los días de viaje, y algunas otras veces no hay otros vuelos, y la más común es que son los vuelos más baratos, entonces por donde lo queramos ver, vale madre la desmañanada.

Volamos Guadalajara – CDMX – Puerto Escondido. En total ya con escalas y espera son de 4 a 6 horas. Lo valen todito.

Entonces, yo no sabía quién estaría en el viaje, ni cuántos exactamente seríamos, nos recogió Lea, una chava alemana súper sweet que vive en Puerto Escondido y tiene un novio mexicano. ( Me encantan estas historias de amor ). Llegamos directamente a desayunar/almorzar a un restaurante muy rico; Estrella Gourmet, después nos fuimos a un club de playa que se llama Villa Sol donde rompimos el hielo con todos, tomamos el sol, comimos otra vez en el restaurante de ahí; Pez Gallo y después fuimos a liberar tortuguitas; nunca había hecho esto, ¡fue increíble! les juro que quería llorar cuando mi tortuguita empezó a caminar hacia el mar, después la revolcaba la ola, y volvía a ir, ¡y después otra vez! No se rendía, hasta que lo logró… terminando esto, mi novio intentó tomarme unas fotos sobre unas piedras en el mar, con mi outfit bonito y mi cabellera volando con el aire, cuando de repente me revienta una ola completita en la cara, me hubiera encantado grabar ese momento porque estaba demasiado chistoso , aunque mi foto fue un fiasco.

De ahí nos fuimos a esa misma playa, sobre la arena, sillas y una pantalla gigante, donde todos los miércoles a las 7:00 pm montan un cine en la playa, y la gente de la zona o turistas (que tengan la información) van al cine. No saben lo increíble, me dormí la mitad de la película profundamente pero no porque estuviera aburrida, es que llevábamos desde las 4 am sin parar. Hasta después del cine regresamos a la casa, Mi Casa Es Su Casa una casa hermosísima frente al mar. Una de las casas de playa más lindas que he conocido. Caímos rendidos.

Pronto les platico del día de surf, y las demás actividades, y todo lo maravilloso de Puerto Escondido, que está en mi país. (A veces no puedo creer que viva en un lugar tan hermoso como México).

Love,

Ch.

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